La chimpancé Yoko, rescatada de una vida de maltratos y cautiverio en la propiedad de un narcotraficante en Colombia, finalmente tendrá la oportunidad de vivir en libertad en el santuario Sorocaba, ubicado en Sao Paulo, Brasil. Este lugar le permitirá adaptarse a un entorno saludable y convivir con otros de su especie, tras años de sufrimiento.
El traslado de Yoko fue posible gracias a una colaboración internacional que incluyó a los Ministerios de Ambiente y Agricultura de Brasil, la embajada brasileña en Colombia y diversas instituciones colombianas, como el Ministerio de Ambiente, el ICA, la Secretaría de Ambiente de Bogotá, la DIAN y la Policía de Aduanas. Esta operación coordinada garantizó un transporte seguro y adecuado para el bienestar del animal.
La llegada de Yoko al santuario marca el inicio de una nueva vida en un entorno protegido donde podrá desarrollarse plenamente. El caso de la chimpancé simboliza el compromiso de las autoridades para rescatar animales en situaciones de explotación y darles una segunda oportunidad, además de resaltar la importancia de combatir el tráfico ilegal de especies.