La Copa Sudamericana vivió una de sus noches más negras luego de que la Conmebol suspendiera el partido entre Independiente y Universidad de Chile por los graves disturbios en el estadio Libertadores de América. Lo que debía ser una fiesta de octavos de final terminó en caos, con peleas en las gradas, heridos y más de un centenar de detenidos.
El organismo sudamericano ya advirtió que los dos clubes podrían enfrentar castigos históricos, que irían desde la descalificación inmediata hasta la suspensión de competencias internacionales durante todo 2026. De confirmarse, Alianza Lima avanzaría de manera directa a semifinales, sin necesidad de disputar la llave.
Los incidentes se viralizaron en redes sociales, donde se ve a hinchas enfrentándose con palos y puños, e incluso a un aficionado lanzándose al vacío para escapar de la violencia. Aunque la directiva de Independiente insiste en culpar a la barra visitante, la Conmebol dejó claro que actuará con firmeza y ya abrió un expediente para definir el futuro de ambos equipos en el torneo.