Giorgio Armani, uno de los diseñadores más influyentes de la moda italiana y creador de un imperio que marcó la elegancia del siglo XX, falleció a los 91 años. Reconocido por transformar el concepto de lujo con un estilo sobrio y atemporal, vistió a celebridades de Hollywood y dejó un legado que trascendió las pasarelas.
A lo largo de cinco décadas, Armani consolidó una firma caracterizada por la independencia y la innovación, expandiendo su visión a distintos ámbitos de la vida moderna. Armani mantuvo siempre un vínculo especial con Milán, ciudad a la que dedicó gran parte de su vida y obra, y esa conexión, sumada a su manera de acercarse a la gente, lo consolidó como una personalidad admirada tanto en la moda como en la sociedad en general.
En los últimos años su salud se vio afectada por las secuelas de una hepatitis diagnosticada en 2009, y la preocupación aumentó tras no presentarse en la más reciente Semana de la Moda de Milán, un evento al que rara vez faltaba. El público tendrá la oportunidad de darle el último adiós en el Armani/Teatro de Milán los días 6 y 7 de septiembre, aunque el funeral se llevará a cabo en privado tal como él lo había solicitado.