México cumplirá con la entrega de agua a Estados Unidos a finales de octubre, en el marco del Tratado de Aguas de 1944, un acuerdo que establece la entrega de un volumen determinado de agua del río Bravo cada cinco años, y Nuevo León se encuentra entre los estados incluidos en este compromiso. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que, tras superar las dificultades ocasionadas por los últimos años de sequía, se estableció un esquema que asegura que la entrega se realizará sin contratiempos.
El acuerdo contempla el suministro de agua proveniente de presas del norte del país, y los gobernadores de Nuevo León, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas ya han sido notificados y participaron en reuniones a principios de año para definir el mecanismo y los tiempos de entrega. Con base en los escurrimientos y las condiciones climáticas de ambos países, se prevé que se implementen ajustes para regularizar el suministro si fuera necesario.
Las autoridades mexicanas confían en que la entrega se realizará conforme a lo planeado, considerando que aún se esperan lluvias importantes en la región norte, lo que permitirá cumplir con los compromisos establecidos sin generar afectaciones para los estados involucrados ni para el suministro interno del país.