Un estudio realizado por la DNA Resonance Research Foundation sostiene que millones de personas podrían portar fragmentos de ADN de origen extraterrestre ocultos en su composición genética. El hallazgo, presentado por el fundador y director de la institución, Max Rempel, plantea que la humanidad estaría experimentando una posible transformación genética.
De acuerdo con la investigación, el análisis incluyó muestras genéticas de personas seleccionadas al azar y de individuos que aseguran haber sido víctimas de abducción. En ambos grupos se habrían identificado secuencias genéticas con alteraciones inusuales. Según la fundación, el estudio examinó 581 familias del Proyecto 1,000 Genomas, detectando que 11 de ellas presentaban secuencias extensas de ADN con 348 variantes genéticas no parentales, es decir, que no provienen de la herencia directa de los padres.
Los sujetos analizados nacieron antes de 1990, por lo que el investigador descartó que las mutaciones se deban a manipulación genética humana mediante tecnología moderna como CRISPR. En las pruebas realizadas a personas que afirmaron haber tenido experiencias de abducción, también se habrían encontrado marcadores genéticos atípicos. Con base en estos resultados, la fundación sugiere que sería posible identificar a individuos portadores de ADN no terrestre, lo que alimenta la teoría de que los humanos híbridos con origen extraterrestre podrían estar viviendo entre nosotros.