En Vasilyvevo, Tartaristán, al oeste de Rusia, una bebé de 21 días falleció luego de caer desde un cuarto piso, presuntamente empujada por su hermana de cinco años. Los hechos ocurrieron mientras las menores permanecían sin supervisión de sus padres.
Las primeras investigaciones sugieren que un arranque de celos de la niña mayor, provocado por la llegada de la recién nacida a la familia, habría motivado la acción. Las autoridades rusas continúan analizando las circunstancias exactas del incidente y evaluando la posible responsabilidad de los padres por dejar solos a los niños, así como otros posibles escenarios que podrían haber contribuido a la tragedia.
Testigos del vecindario reportaron haber escuchado gritos desde la ventana antes de que la bebé cayera al vacío. Los servicios de emergencia llegaron al lugar, pero la pequeña ya no contaba con signos vitales. Las autoridades locales han emitido un llamado a los padres para extremar precauciones y evitar dejar a los menores sin supervisión.