Un adolescente de 13 años en Nueva Zelanda tuvo que ser sometido a una cirugía de emergencia después de ingerir entre 80 y 100 imanes de alta potencia, un hecho que terminó con la pérdida de parte de su intestino y que ha reactivado las alertas sobre los peligros de estos productos, según un informe publicado el 24 de octubre por el New Zealand Medical Journal. El menor comenzó a sentir fuertes dolores abdominales varios días después de haber ingerido los pequeños imanes, que medían apenas unos milímetros. Una semana más tarde, decidió informar lo sucedido y los estudios médicos revelaron que los objetos se habían agrupado dentro del intestino y el colon, lo que obligó a los cirujanos a intervenir de inmediato.

Durante la operación se descubrió que los imanes habían causado necrosis por presión —la muerte del tejido intestinal— debido a la fuerza con que permanecían adheridos entre sí.
Aunque la intervención permitió retirar todos los imanes y el adolescente fue dado de alta tras ocho días de hospitalización, el caso puso nuevamente bajo escrutinio la venta de imanes de alta potencia. Estos productos, que suelen comercializarse como juguetes de escritorio, son hasta diez veces más potentes que los imanes comunes y pueden causar perforaciones internas graves si se ingieren. A pesar de que su venta está prohibida en Nueva Zelanda, los imanes continúan disponibles en sitios de compras en línea. El menor señaló que los adquirió a través de la plataforma Temu, que posteriormente lamentó el incidente y aseguró que los artículos que ofrece cumplen con las normas de seguridad del país.
En otros lugares del mundo también se han establecido restricciones. En Estados Unidos, la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo impuso en 2022 nuevas regulaciones que limitan la potencia de los imanes sueltos destinados al entretenimiento o alivio del estrés. Sin embargo, estos artículos siguen circulando libremente en plataformas internacionales, lo que mantiene la preocupación de especialistas en salud por el riesgo que representan, sobre todo para los menores de edad.