Fernanda, una estudiante de 19 años del Cetis 56 ‘Ricardo Flores Magón’ en Ciudad de México, quedó en silla de ruedas tras recibir una golpiza de su compañera Fátima el 1 de octubre, luego de quedarse dormida durante una exposición en clase. El ataque le provocó graves lesiones cerebrales y secuelas permanentes, incluyendo convulsiones, pérdida de memoria, confusión y problemas de visión.
Los hechos comenzaron dentro del salón de clases, cuando Fátima confrontó a Fernanda por no prestar atención a su exposición. Tras las amenazas, la víctima empezó a ser acompañada por sus amigos para evitar agresiones. Sin embargo, el día del ataque, mientras Fernanda caminaba con sus compañeros por la calle Norte 82, cerca del plantel, Fátima y su grupo lograron alcanzarla. Un joven aliado de la agresora retiró las mochilas de Fernanda antes de que comenzara la golpiza, que incluyó al menos 10 puñetazos directos a la cara y fuertes jalones de cabello, provocando que la víctima cayera al piso y quedara inconsciente.
Tras el incidente, los padres de Fernanda acudieron a la escuela exigiendo respuestas, pero la institución se deslindó de responsabilidad. La familia presentó una denuncia ante el Ministerio Público por lesiones dolosas, robo, amenazas y violencia de género, así como por omisión de auxilio y discriminación por parte de las autoridades educativas. Además, alertan sobre posibles nuevos ataques, luego de descubrir que la agresora fotografió recientemente a la hermana de Fernanda, por lo que piden que la Fiscalía actúe de inmediato.