El nombre de Andrés Iniesta, uno de los futbolistas más queridos de España, vuelve a ocupar titulares, pero esta vez fuera de las canchas. La Fiscalía de Perú abrió una investigación contra el exjugador por su presunta implicación en una estafa de más de 600 mil dólares, vinculada a la filial sudamericana de su empresa Never Say Never (NSN). El caso apunta a que inversionistas locales aportaron dinero para eventos deportivos y musicales que nunca se realizaron.
Según los informes, NSN Sudamérica S.A.C., fundada en 2023 con el aval de Iniesta, buscaba promover academias de futbol y espectáculos en alianza con empresarios peruanos y españoles. Sin embargo, solo uno de los proyectos —el Upa Upa Fest— se llevó a cabo, generando pérdidas. Los demás, incluidos partidos entre selecciones de leyendas y festivales de K-pop, nunca se concretaron. Las autoridades investigan si los fondos recaudados fueron transferidos a otras sedes de la empresa.
El equipo legal del exfutbolista negó rotundamente las acusaciones y emitió un comunicado asegurando que la información “ha sido publicada de forma malintencionada”. Aun así, el caso sigue abierto y podría complicarse, ya que se suma una denuncia adicional por un préstamo no devuelto de más de 80 mil dólares. La figura del héroe de Sudáfrica 2010 enfrenta ahora un partido muy distinto: el de su reputación ante la justicia peruana.