La nueva adaptación de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro se ha convertido en un éxito rotundo en Netflix, acumulando más de 29 millones de visualizaciones desde su estreno. La película se posicionó como la cinta de habla inglesa más vista en 72 países, incluido México, y apareció en el Top 10 de popularidad en 93 naciones.
El filme ofrece una versión conmovedora y épica del clásico de Mary Shelley, combinando drama y ciencia ficción con un enfoque visual impactante. La crítica y el público han destacado la aproximación estética de Del Toro, que convierte a la criatura no en un monstruo, sino en un símbolo de vulnerabilidad, dolor y empatía, consolidando la película como una de las más sobresalientes del año en plataformas de streaming.
En cuanto a producción, Guillermo del Toro optó por un diseño tangible y gótico, evitando fondos digitales, inteligencia artificial o estéticas estilizadas. La película se construyó íntegramente con sets físicos, locaciones reales y maquetas a escala, buscando que la experiencia se sintiera material y real, como si el espectador formara parte del mundo creado por el cineasta mexicano.