Nicolás Maduro tomó posesión como presidente de Venezuela por tercera vez, extendiendo su mandato por otros seis años tras una ceremonia celebrada en la Asamblea Nacional. Durante su juramento, prometió un “nuevo periodo de paz, prosperidad y democracia”, utilizando un ejemplar de la Constitución firmado por Hugo Chávez.
La investidura estuvo marcada por protestas en las calles y cuestionamientos sobre la validez de las elecciones, mientras el opositor Edmundo González asegura haber sido el ganador legítimo.
Al evento asistieron delegados internacionales, incluido el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y representantes de México, aunque muchos países optaron por enviar emisarios en lugar de sus líderes.
