Portugal escribió una página inolvidable en Qatar al coronarse campeón del Mundial Sub-17, un logro que llega 36 años después de su mejor participación en esta categoría. Con un equipo joven y lleno de talento, la selección lusa venció 1-0 a Austria en una final intensa, donde Anísio Cabral firmó el gol del título tras la intervención del VAR.
El partido tuvo emociones de principio a fin: Austria arrancó con dominio y varias llegadas peligrosas, pero Portugal aprovechó su momento, tomó el control del juego y estuvo cerca de ampliar la ventaja. En los últimos minutos, los austriacos presionaron con todo —incluido un remate al poste—, pero el arquero Cunha se convirtió en figura para mantener la ventaja mínima.
Con este triunfo, Portugal levanta su primer título Sub-17 y confirma que una nueva camada está lista para brillar. Tras dejar fuera a México y eliminar a Brasil en penales, el conjunto dirigido por Bino se despide como la gran revelación del torneo y una de las promesas más emocionantes del futuro del futbol mundial.