La Ley Silla, reforma a la Ley Federal del Trabajo, es ahora de cumplimiento obligatorio en todo México y busca mejorar el bienestar de los trabajadores que realizan sus labores principalmente de pie. Aunque entró en vigor el 17 de junio, el 15 de diciembre se estableció como fecha límite para que todas las empresas proporcionaran sillas o asientos con respaldo a su personal.
Esta obligación aplica a empleadores de los sectores industrial, comercial y de servicios, quienes deben garantizar que los trabajadores puedan alternar entre estar de pie y sentados sin afectar sus funciones. Cuando no sea posible colocar una silla directamente en el puesto, se deben habilitar áreas cercanas donde el personal pueda descansar periódicamente. Además, los centros de trabajo debieron actualizar su Reglamento Interior para incluir los factores de riesgo por la bipedestación y definir pausas y tiempos de descanso acordes con la jornada laboral.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) incorporará un Programa Anual de Inspección en 2026 para asegurar que las empresas cumplan con la Ley Silla. Su implementación busca mejorar la salud y el bienestar físico, aumentar la concentración y productividad, reducir lesiones, ausentismo y fatiga, y promover ambientes laborales más humanos. Las empresas que no cumplan podrán enfrentar multas económicas o suspensiones temporales, reforzando la obligatoriedad de esta nueva disposición.