Eva Schloss falleció el sábado en Londres a los 96 años. Sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz y hermanastra de Ana Frank, dedicó décadas a la divulgación del Holocausto y al trabajo educativo. Su muerte fue confirmada por el Anne Frank Trust UK, institución de la que era presidenta honoraria y con la que colaboró activamente desde Gran Bretaña. Tras conocerse el deceso, Carlos III destacó su ejemplo de vida y su empeño por transformar una experiencia marcada por el horror en un mensaje de valores humanos.
A lo largo de los años, Schloss impulsó iniciativas educativas en distintos países, subrayando la importancia de la memoria histórica, la empatía y la resiliencia como herramientas para combatir el odio. Nacida en Viena en 1929 con el nombre de Eva Geiringer, huyó con su familia a Ámsterdam tras la anexión de Austria por la Alemania nazi. Allí entabló amistad con Ana Frank. Ambas familias permanecieron ocultas durante dos años, hasta ser delatadas y deportadas. Eva y su madre sobrevivieron hasta la liberación de 1945, pero su padre y su hermano murieron en el campo.
En la posguerra se estableció en el Reino Unido y, en 1953, los vínculos familiares se estrecharon cuando su madre se casó con Otto Frank, el único sobreviviente de la familia Frank. Durante años, Eva Schloss evitó hablar públicamente de su pasado; sin embargo, a partir de la década de 1980 asumió la tarea de compartir su historia en escuelas, prisiones y libros, entre ellos La historia de Eva. Viuda desde 2016, deja tres hijas, así como nietos y bisnietos. Su legado perdura en su labor educativa y en la memoria de quienes encontraron en su testimonio una lección de humanidad.