Sergio “Checo” Pérez ya no se guarda nada. Tras su salida de Red Bull, el piloto mexicano habló sin filtros y aseguró que compartir garaje con Max Verstappen fue “el peor trabajo que hay en la Fórmula 1”. En una charla reciente, el tapatío explicó que desde el primer día sabía a qué se enfrentaba: un equipo construido completamente alrededor del neerlandés, donde todo —auto, estrategia y decisiones— giraba en torno a una sola figura.
Checo contó que al inicio podía competir con confianza, incluso sentirse rápido y con opciones reales de ganar. Sin embargo, todo cambió cuando llegaron las modificaciones al monoplaza. Mientras Verstappen se adaptaba sin problemas, Pérez empezó a batallar con un auto impredecible que lo obligaba más a sobrevivir que a atacar. “Dejas de pensar en ganar y empiezas a pensar en no chocar”, explicó, describiendo un escenario que terminó afectando su rendimiento y su estabilidad mental dentro del equipo.
Tras un 2023 brillante como subcampeón del mundo, la temporada siguiente se convirtió en una pesadilla: críticas constantes, presión interna y un ambiente que, según él, se volvió insostenible. El desenlace fue su salida anticipada de Red Bull a finales de 2024, pese a tener contrato vigente. Hoy, con su regreso a la parrilla junto al nuevo proyecto de Cadillac, Checo asegura que cierra un capítulo complicado, pero lo hace como el piloto mexicano más exitoso en la historia de la F1, con seis victorias, 39 podios y un lugar asegurado en la élite del automovilismo.