Un equipo de investigadores identificó mecanismos clave que explican cómo la enfermedad de Parkinson se propaga entre las neuronas, un hallazgo que podría abrir nuevas posibilidades para el desarrollo de tratamientos que frenen su avance y no solo alivien los síntomas.
El estudio, encabezado por especialistas de la Facultad de Medicina de Yale, detectó que dos proteínas presentes en las neuronas, mGluR4 y NPDC1, facilitan la entrada de la α-sinucleína mal plegada, una molécula asociada directamente con el daño neuronal característico del Parkinson. Esta proteína se acumula en el cerebro y está relacionada con temblores, rigidez y problemas de movilidad.
Mediante pruebas en modelos animales, los científicos observaron que al bloquear estas proteínas se reduce la propagación del daño y se retrasa la aparición de los síntomas. Los resultados sugieren que intervenir en este proceso podría convertirse en una estrategia clave para ralentizar la progresión de la enfermedad, especialmente ante el aumento de casos ligado al envejecimiento de la población.