La etapa de Xabi Alonso en el banquillo del Real Madrid llegó a su fin de manera abrupta. Apenas un día después de perder la final de la Supercopa de España 3-2 frente al Barcelona, el club blanco anunció la salida del técnico español por “mutuo acuerdo”, en una decisión que sacudió al madridismo y dejó claro que la derrota fue el punto de quiebre.
Alonso había llegado en junio procedente del Bayer Leverkusen, donde hizo historia al conquistar la Bundesliga, pero su aventura en el Bernabéu duró solo siete meses. Aunque sus números no fueron malos —24 triunfos en 34 partidos—, el equipo mostró altibajos marcados, sufrió derrotas dolorosas en Liga, Champions y Mundial de Clubes, y además se habló de tensiones internas, especialmente con Vinícius Jr., que terminaron por desgastar el proyecto.
Minutos después del anuncio, el Real Madrid confirmó a Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador con efecto inmediato. El exdefensa, formado en la casa y con experiencia reciente al frente del Castilla, asume el reto de enderezar el rumbo de un equipo que marcha segundo en LaLiga y sigue con vida en Europa, pero que ahora inicia una nueva etapa tras el corto y turbulento ciclo de Xabi Alonso.