A los 81 años, Sue Jacquot jamás imaginó que terminaría jugando Minecraft frente a una cámara, mucho menos que eso ayudaría a salvar la vida de su nieto. Conocida en YouTube como Gramma Crackers, esta abuela decidió abrir su canal para reunir fondos y apoyar el tratamiento contra el cáncer de Jack, un joven diagnosticado con un sarcoma que cambió por completo la vida de su familia.
Lo que empezó como un experimento terminó convirtiéndose en un fenómeno inesperado. Sus videos jugando Minecraft comenzaron a viralizarse y la comunidad gamer respondió con donaciones, mensajes de apoyo y muestras de cariño desde distintas partes del mundo. Entre su canal y una campaña de recaudación, Sue logró reunir más de 35 mil dólares para cubrir los gastos médicos.
Meses después, la historia tuvo el final que todos esperaban: Jack fue declarado libre de cáncer. La hazaña de Gramma Crackers no solo demostró el poder de las redes sociales, sino también que la solidaridad puede aparecer en los lugares más inesperados… incluso en un mundo hecho de bloques.