Lidya Valdivia, joven de 25 años reportada como desaparecida desde el pasado 18 de enero en Puebla, fue localizada con vida la tarde del jueves 22 de enero en el municipio de Tepetixtla, Estado de México. La Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó que la mujer se encuentra en buen estado de salud y precisó que no existen indicios de un embarazo reciente, información que ha generado confusión y debate en redes sociales. De acuerdo con las autoridades, tras el reporte de su desaparición se activaron labores de investigación e inteligencia que incluyeron entrevistas con familiares y personas cercanas, análisis de registros telefónicos y revisión de grabaciones de cámaras de vigilancia.

Estas acciones permitieron ubicar el paradero de la joven, cuya desaparición había causado gran alarma debido a versiones iniciales que señalaban que cursaba un embarazo avanzado. La desaparición ocurrió la madrugada del domingo 18 de enero, cuando Lidya se trasladaba en su vehículo desde la ciudad de Puebla hacia la comunidad de Acajete. Durante el trayecto, la joven logró comunicarse con su familia para alertar que era seguida por un automóvil y una motocicleta desde varios kilómetros atrás. También envió mensajes de voz y una imagen a su pareja mostrando a las personas que presuntamente la estaban siguiendo, tras lo cual se perdió todo contacto.
Ante la falta de noticias, familiares, amigos y pobladores emprendieron una intensa búsqueda que incluyó bloqueos en la autopista Puebla-Orizaba y en la carretera federal Puebla-Tehuacán, con el objetivo de presionar a las autoridades para intensificar los operativos. A la movilización se sumaron corporaciones estatales, elementos de la Marina, la Comisión de Búsqueda de Personas y ciudadanos de diversas comunidades. El caso cobró mayor relevancia en redes sociales luego de que la familia informara sobre una llamada telefónica en la que se les aseguró que Lidya había sido abandonada porque se había sentido mal, lo que aumentó la preocupación debido al presunto embarazo de nueve meses.
Tras cuatro días de incertidumbre, la localización de la joven puso fin a la búsqueda, aunque dejó abiertas interrogantes sobre la información inicial relacionada con su estado de gestación.