La expansión de los vuelos espaciales comerciales y el aumento del tiempo que los humanos pasan en el espacio han convertido la salud reproductiva en un asunto urgente. La NASA y un grupo internacional de expertos señalan que la radiación, la microgravedad y los cambios en los ciclos circadianos representan riesgos importantes para la fertilidad y la concepción, y que aún no existen estándares globales para proteger a los astronautas.
Aunque la concepción en el espacio no se promueve actualmente, los investigadores destacan que los datos disponibles sobre misiones cortas muestran que las tasas de embarazo y complicaciones en mujeres son comparables a las de la Tierra. Sin embargo, se carece de evidencia sobre misiones más prolongadas y sobre los efectos acumulativos de la radiación en la fertilidad masculina y femenina, lo que representa una brecha crítica de conocimiento.
Las tecnologías de reproducción asistida, como la fertilización in vitro, la criopreservación de gametos y el análisis genético, se consideran maduras, portátiles y cada vez más automatizadas, lo que podría hacerlas aplicables en el espacio. Sin embargo, los expertos subrayan la necesidad urgente de establecer directrices éticas y políticas internacionales para garantizar la seguridad reproductiva de los astronautas y anticipar riesgos antes de que la presencia humana en el espacio se prolongue de manera sostenida.