El costo de la vida en México sigue creciendo por encima del promedio general de precios, según la actualización de las Líneas de Pobreza (LP) presentada por el Inegi para inicios de 2026. Mientras que la inflación anual se ubicó en 3.79%, los alimentos en las zonas urbanas registraron un incremento del 5.1%, afectando directamente el bolsillo de las familias.
En las ciudades, una persona necesita ingresos mínimos específicos para cubrir sus necesidades básicas. Para evitar la pobreza extrema, se requieren $2,486.40 pesos mensuales únicamente para alimentación. Si se incluyen otros gastos como transporte, educación y cuidados, el ingreso necesario asciende a $4,843.11 pesos al mes para cubrir la canasta alimentaria y no alimentaria. Entre los productos que más han impactado el presupuesto familiar destacan el bistec de res, con un aumento anual del 17%, y la leche pasteurizada, que subió 10.1%.
En contraste, en las zonas rurales, los incrementos de precios permanecieron por debajo de la inflación general, aunque el gasto en alimentos consumidos fuera del hogar sigue siendo significativo, representando el 43.7% del presupuesto de las familias campesinas. Esta información permite evaluar si los salarios y los ingresos actuales son suficientes para garantizar una vida digna ante el encarecimiento de los productos básicos.