El Senado de la República aprobó por unanimidad una reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, sin afectar el salario de las y los trabajadores. La modificación al artículo 123 también establece nuevos límites al trabajo extraordinario y prohíbe las horas extra para menores de 18 años.
El dictamen fija un tope de hasta 12 horas extras por semana, con un pago adicional del 100 por ciento sobre el salario ordinario; si se supera ese límite, el recargo será del 200 por ciento. La iniciativa busca mejorar la calidad de vida, la salud y el equilibrio entre trabajo y descanso.
Aunque la reforma ya fue avalada en el Senado, aún debe ser discutida en la Cámara de Diputados y posteriormente publicarse en el Diario Oficial de la Federación. Después, se deberán realizar cambios a la Ley Federal del Trabajo para definir su aplicación y los plazos de implementación.