El fenómeno de los therians continúa generando debate en redes sociales, y en medio de esta conversación se ha viralizado el caso de Pablo, un hombre de 42 años que se identifica de manera parcial como un perro dálmata y que actualmente busca ser adoptado por una persona que pueda brindarle cuidados específicos durante los periodos en los que asume esta identidad. Pablo no vive permanentemente como therian. De acuerdo con la información difundida en plataformas digitales, divide su rutina entre su vida cotidiana como adulto con empleo y responsabilidades, y alrededor de 11 horas al día en las que adopta comportamientos y dinámicas asociadas a su identificación como perro.
Durante ese tiempo requiere acompañamiento constante, paseos y supervisión, ya que no es considerado seguro que permanezca solo. El caso se dio a conocer a través del creador de contenido Carlos Name, quien explicó que la persona encargada de su cuidado ya no puede atenderlo debido a incompatibilidad de horarios. Además, se señala que Pablo utiliza distintos trajes y accesorios para representar su identidad therian, los cuales requieren mantenimiento constante y cuidados relacionados con la sensibilidad de la piel, lo que incrementa la atención necesaria. En cuanto a su comportamiento, se describe como una persona no agresiva y con una actitud sociable, especialmente en espacios donde convive con otros therians.
No obstante, se advierte que, debido a su rol adoptado, podría ponerse en riesgo si permanece sin supervisión o sale solo a la vía pública, especialmente en un contexto donde se han reportado actitudes hostiles hacia integrantes de esta comunidad. La difusión del caso ha provocado una fuerte reacción en redes sociales, con opiniones divididas entre quienes defienden el respeto a este tipo de identidades y quienes expresan rechazo o incredulidad. La polémica ha reavivado la discusión sobre los límites entre identidad, expresión personal y convivencia social, colocando nuevamente a los therians en el centro del debate digital.