China tiene planes de enviar un robot volador al lado opuesto de la Luna en 2026, con el objetivo de buscar agua congelada, lo que podría ser clave para futuras misiones de exploración lunar. Esta iniciativa se llevará a cabo como parte de la misión Chang’e-7, que tiene como propósito investigar el polo sur lunar y acercar al país a su meta de aterrizar astronautas en la Luna en los próximos cinco años.
A pesar de que el agua en la Luna no es un hallazgo reciente, ya que se han realizado descubrimientos previos por parte de la NASA y la sonda Chang’e-5, la búsqueda de hielo lunar en áreas profundas y frías de cráteres oscuros podría ser crucial para sostener futuras misiones. La existencia de hielo podría ofrecer recursos valiosos para los astronautas, como agua para beber y oxígeno, además de abrir la puerta a la posibilidad de vida extraterrestre.
El robot volador será capaz de saltar entre áreas iluminadas por el Sol y cráteres sombreados, realizando análisis detallados para determinar la cantidad y distribución del hielo en el lugar. Las temperaturas extremas en las zonas más frías del polo sur lunar representan un desafío técnico significativo para los equipos de la misión.
Este avance forma parte de los esfuerzos de China por consolidarse como un actor relevante en la carrera espacial, que también incluye la construcción de una base de investigación lunar. En paralelo, la nación asiática se prepara para enviar su primera misión tripulada a la Luna, prevista para 2030.