México ha decidido retirar las restricciones sobre la importación de maíz transgénico y el uso de glifosato, tras la resolución del Panel de Solución de Controversias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).
La Secretaría de Economía anunció que se suspende el decreto aprobado en 2023 que prohibía la importación de maíz genéticamente modificado para consumo humano, y se eliminan las acciones que pretendían sustituir este tipo de maíz en diversos sectores.
El panel del TMEC concluyó que las restricciones no tenían base científica y violaban los compromisos comerciales del tratado, lo que obligó a México a acatar la resolución para evitar represalias comerciales.
A pesar de la suspensión de las restricciones, se prevé que el mercado de maíz en el país enfrente desafíos, como posibles presiones inflacionarias debido a una menor producción de maíz blanco.