Expertos han advertido sobre el riesgo de que las chinches de cama se conviertan en una amenaza en el transporte público de México, tras reportarse casos recientes en lugares como el metro de la Ciudad de México, universidades y el Auditorio Nacional.
Emmanuel Rosales, especialista de SIFSA en manejo sustentable de fauna nociva, explicó que estas plagas representan un reto para la salud pública, ya que pueden viajar fácilmente a través de personas, unidades de transporte y mascotas. En un país con más de 250 millones de pasajeros anuales en sus sistemas de transporte público, el control de las chinches se ha vuelto un desafío significativo.
Los lugares afectados incluyen el metro de la Ciudad de México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y otras instituciones educativas como el CETIS, el CCH y la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, además del Auditorio Nacional. La común circulación masiva de personas en estos sitios facilita la propagación de las chinches.
Rosales señaló que, debido a su pequeño tamaño, las chinches son difíciles de detectar a simple vista. Se esconden durante el día en grietas, pliegues de ropa y muebles, y salen de noche para alimentarse, lo que les permite moverse entre personas y medios de transporte.
El INEGI reportó que, en 2024, las ocho principales ciudades de México recibieron un total de 250.2 millones de pasajeros en sus sistemas de transporte público, lo que representa un aumento del 4% respecto al año anterior. Este dato no incluye el transporte foráneo ni otros medios de transporte como taxis o combis, que también contribuyen a la propagación.
Para prevenir el contagio, los expertos sugieren evitar el contacto directo con superficies blandas, como los asientos tapizados, y lavar la ropa con agua muy caliente después de usar el transporte público. Además, recomiendan guardar el equipaje en la cajuela de los taxis y mantener las maletas fuera de los dormitorios para reducir el riesgo de infestación.