La Casa Blanca advirtió que tomará medidas severas contra los cárteles de la droga, señalando que la seguridad en la frontera con México será una prioridad.
Desde su regreso al poder, el presidente Donald Trump ha intensificado su lucha contra los cárteles mexicanos, especialmente los responsables de la fabricación de fentanilo, un opioide que causa miles de muertes relacionadas con el consumo de drogas en Estados Unidos cada año.
Durante una convención ultraconservadora reciente, Mike Waltz, consejero de Seguridad Nacional, advirtió que los cárteles “están sobre aviso” y aseguró que se tomarán medidas firmes para asegurar la frontera.
Además, Estados Unidos designó a varios cárteles mexicanos como organizaciones “terroristas globales”, lo que les otorga herramientas para cortar relaciones con cualquier individuo o entidad que los apoye. Por su parte, el gobierno mexicano ha mostrado disposición para colaborar, pero ha enfatizado que no permitirá injerencias ni violaciones a su soberanía.
En medio de este panorama, se han intensificado las conversaciones entre los gobiernos de ambos países, incluyendo una reciente llamada entre Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum, quien destacó la relevancia de trabajar juntos y de implementar medidas para evitar el consumo de drogas.