A medida que Ucrania conmemora el tercer aniversario de la invasión rusa, los líderes occidentales se reúnen en Kiev para reafirmar su respaldo a la nación ucraniana.
Durante la visita, se enfatizó la importancia de continuar el apoyo, especialmente ante la posibilidad de que Estados Unidos reduzca su implicación, bajo el liderazgo de Donald Trump.
Mientras Trump mantiene una postura ambigua sobre la guerra, sugiriendo que podría haber negociaciones con Rusia sin la participación de Ucrania, los países europeos han comenzado a buscar maneras de suplir cualquier vacío en la ayuda.
En un momento crítico para la guerra, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, destacó la necesidad de fortalecer las defensas de Ucrania y mantenerse firmes en la lucha contra la agresión rusa.
Mientras tanto, los ministros de Exteriores europeos debatieron sobre un nuevo paquete de apoyo militar para Ucrania, que podría superar los 20.000 millones de euros.
Ante la incertidumbre de un posible recorte en la ayuda de Estados Unidos, Europa ha reforzado su compromiso con Ucrania, incluso considerando la adhesión de Ucrania a la OTAN como una vía de seguridad duradera.