La Corte Suprema de Estados Unidos analiza la demanda del gobierno de México contra fabricantes de armas estadounidenses, acusados de facilitar el tráfico de armamento hacia los cárteles del país.
Durante la audiencia, varios jueces mostraron reservas sobre la viabilidad del caso, lo que sugiere que el litigio podría enfrentar obstáculos.
México argumenta que la venta indiscriminada de armas ha incrementado la violencia y afectado su economía, mientras que las empresas demandadas se amparan en leyes que los protegen de responsabilidades por el uso de sus productos.
La Corte aún no decide si permitirá que el caso avance, pero su resolución será clave para el futuro del reclamo mexicano.