Un sobreviviente del rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, reveló que otro grupo criminal irrumpió en el sitio y se llevó a las personas que estaban secuestradas, trasladándolas a otro lugar donde continuaron retenidas.
Este rancho, identificado como un centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue abandonado tras un enfrentamiento entre grupos delictivos. El 5 de marzo, el colectivo ‘Buscadores Guerreros de Jalisco’ descubrió en el sitio tres crematorios clandestinos con cientos de restos humanos, además de pertenencias personales como zapatos, mochilas y fotografías.
El sobreviviente recuerda cómo fue obligado a arrodillarse sobre la sangre de otras víctimas, entre ellas migrantes hondureños y ecuatorianos, mientras presenciaba asesinatos. También afirma que las personas mexicanas que no se ofrecían a colaborar con los criminales eran ejecutadas. Considera que fue un ‘milagro’ haber logrado salir con vida.