A partir del 29 de marzo de 2025, todas las escuelas públicas de México prohibirán la venta de comida chatarra como parte de una estrategia gubernamental para combatir la obesidad infantil y fomentar hábitos alimenticios saludables.
La medida, impulsada por la Secretaría de Educación Pública en colaboración con la Secretaría de Salud, restringe la comercialización de bebidas azucaradas, frituras, dulces y panadería industrial en los planteles, promoviendo en su lugar el consumo de frutas, verduras, agua natural y productos bajos en grasa.
Con la aprobación del Congreso y su publicación en el Diario Oficial de la Federación, las instituciones educativas tienen un plazo de seis meses para adaptar sus cooperativas a los nuevos lineamientos, enfrentando posibles sanciones en caso de incumplimiento.