La película Flow, estrenada a finales de 2024 y dirigida por Just Philippot, ha provocado un fenómeno inesperado en la adopción de gatos negros. Este thriller postapocalíptico, que sigue la lucha por la supervivencia de una familia tras una devastadora inundación, presenta a Noah, un gato negro que se convierte en un símbolo de lealtad y esperanza, y cuya presencia ha influido en la decisión de miles de personas a adoptar estos felinos, tradicionalmente estigmatizados.
Desde su estreno, organizaciones de protección animal han reportado un aumento significativo, con cifras que apuntan a un crecimiento de hasta el 30% en las adopciones de gatos negros. En Estados Unidos y España, los refugios han confirmado una mayor demanda por estos animales, gracias a la representación positiva que la película ha dado a los gatos de este color.
Al eliminar los mitos de mala suerte y supersticiones, Flow ha ayudado a cambiar la percepción social, mostrando a Noah no solo como un compañero fiel en una travesía peligrosa, sino también como un animalito lleno de afecto y resiliencia. La película no solo ha marcado una diferencia en la taquilla, sino que también ha inspirado a diversas campañas de adopción, como ‘Adopta a tu propio Noah’, impulsadas por refugios y celebridades.
Este fenómeno demuestra cómo los medios pueden influir en las decisiones de adopción y fomentar un cambio cultural a favor de los animales, brindándoles nuevas oportunidades en hogares amorosos. Aunque se espera que el furor generado por Flow se calme con el tiempo, el impacto positivo en la adopción de gatos negros podría perdurar si se sigue promoviendo la empatía y la responsabilidad hacia todos los animales.