El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reafirmado su intención de imponer aranceles recíprocos a todos los países a partir del 2 de abril de 2025, con un enfoque flexible pero enfático en la reciprocidad. En una declaración desde la Casa Blanca, Trump explicó que no habrá excepciones a esta medida, que busca garantizar un trato justo en el comercio internacional, subrayando que cualquier acuerdo de aranceles que se aplique a un país será igualmente válido para todos. A pesar de la flexibilidad que menciona, el presidente dejó claro que no desea importar vehículos de México y Canadá.
El mandatario también detalló que, hasta la fecha, las compañías automotrices están generando alrededor de cuatro billones de dólares para la economía estadounidense. Además, indicó que varias de estas empresas, que originalmente iban a fabricar sus productos en México y Canadá, ahora decidirán hacerlo en suelo estadounidense. Trump aprovechó para criticar la práctica de algunas empresas de trasladar su producción a otros países, lo que, según él, ha causado desempleo y vacíos en fábricas dentro de Estados Unidos.
Este anuncio forma parte de las políticas comerciales de Trump para corregir el déficit comercial de Estados Unidos, una de las principales promesas de su regreso a la Casa Blanca. Además, estas medidas no solo buscan reactivar la economía, sino también actuar como una respuesta a las preocupaciones sobre el flujo migratorio y el tráfico de fentanilo proveniente de las fronteras con México y Canadá.