La desaparición de Sol Selena Gómez Montiel, de 13 años, conmocionó a la ciudad de Fontana, en la provincia de Chaco, Argentina. La menor salió de su casa rumbo a una tienda cercana, pero jamás volvió. Su madre, al notar su ausencia, alertó a la policía y se inició una intensa búsqueda. Horas después, una mujer escuchó una confesión escalofriante de su propio sobrino, quien admitió haber atacado a la adolescente.
Benjamín Castillo, de 18 años y vecino de la víctima, relató a su tía que había cometido un crimen. La mujer, identificada como Lorena Elizabeth Castillo, reaccionó de inmediato y evitó que escapara, reteniéndolo hasta la llegada de la policía. Mientras tanto, los agentes hallaron el cuerpo de la menor dentro de una vivienda en la misma comunidad. Con la confesión del joven y la evidencia encontrada, las autoridades lo detuvieron como principal sospechoso.
El caso ha desatado indignación en la comunidad. Familiares, amigos y vecinos de la víctima se manifestaron en las calles exigiendo justicia. Ante la creciente tensión, la policía y el cuerpo de infantería aseguraron la zona para evitar incidentes mientras los peritos realizaban su labor en el lugar del hallazgo. El crimen, investigado como feminicidio, ha generado una ola de indignación y pedidos de castigo ejemplar para el responsable.