Ricardo Godoi, un influyente empresario brasileño de 46 años, perdió la vida el 20 de enero en la localidad de Itapema mientras se sometía a un procedimiento de anestesia general para hacerse un tatuaje. Tres meses después, se conoció el informe de autopsia, que reveló que Ricardo Godoi sufría de hipertrofia cardíaca, una condición en la que el músculo cardíaco se engrosa. Además, el documento señaló el uso de esteroides anabólicos como factor en su salud.
La muerte del influencer, quien contaba con 200,000 seguidores en redes sociales, fue causada por un paro cardiorrespiratorio, según el informe médico. La investigación policial está indagando sobre la anestesia general utilizada en el proceso de tatuaje, y el caso se está tratando como un posible homicidio culposo.
El dueño del estudio de tatuajes explicó que Ricardo falleció durante la intubación, antes de comenzar con el diseño del tatuaje, aunque el procedimiento se realizaba bajo la supervisión de un anestesista y después de que se confirmara que el empresario estaba en buen estado de salud.
El centro médico Revitalité, que prestó sus instalaciones para el procedimiento, ofreció sus condolencias a la familia y aclaró que el médico que realizó la intervención fue privado, contratado tanto por el estudio como por Ricardo Godoi. A pesar de los esfuerzos del cardiólogo llamado de urgencia para intentar reanimarlo, Ricardo no sobrevivió.
El influencer, conocido por su amor por los autos de lujo y su vida social activa, deja a su esposa, cuatro hijos y una nieta.