El Tribunal de Justicia de Catalunya absolvió a Dani Alves del delito de agresión sexual por el que había sido condenado a cuatro años y medio de prisión por la Audiencia de Barcelona. La sala de apelaciones, integrada por tres magistradas y un magistrado, revocó por unanimidad la sentencia inicial al considerar que existían déficits valorativos en la decisión del tribunal de primera instancia, lo que impedía compartir sus conclusiones.
La resolución judicial determinó que el testimonio de la joven que acusó a Alves no era suficiente para contrarrestar la presunción de inocencia del exfutbolista. Aunque el fallo no sostiene que la versión de la defensa sea necesariamente verdadera, sí apunta a vacíos, inconsistencias e imprecisiones en la valoración de los hechos. En consecuencia, se desestimaron los recursos de la Fiscalía y la acusación particular, que buscaban aumentar la pena a 9 y 12 años respectivamente.
Dani Alves pasó más de un año en prisión provisional y logró la libertad provisional tras pagar una fianza de un millón de euros. Con la absolución, se dejan sin efecto las medidas cautelares impuestas y se declaran las costas procesales de oficio. El caso ha causado gran revuelo mediático y deja preguntas abiertas sobre el manejo del proceso judicial.