En México, la posesión de loros y pericos sin la documentación adecuada puede derivar en sanciones severas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha intensificado su vigilancia para combatir el tráfico de estas aves, ya que muchas son adquiridas ilegalmente en mercados y redes sociales sin cumplir con los requisitos de la Ley General de Vida Silvestre.
Desde 2008, la legislación prohíbe la captura, venta y posesión de especies de psitácidos provenientes de la vida silvestre en el territorio nacional.
Para que una persona pueda tener legalmente un loro o perico, el ejemplar debe haber sido criado en cautiverio bajo un programa avalado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y contar con documentos oficiales como una factura de una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) o de un Predio e Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS), además de un anillo cerrado o microchip de identificación.
El Código Penal Federal establece que poseer, comercializar o transportar estas aves sin la documentación adecuada constituye un delito ambiental, con penas de prisión de hasta nueve años y multas que pueden superar los 600 mil pesos en 2025.
Incluso si el ave fue adquirida sin conocimiento de su origen ilegal, el propietario puede enfrentar sanciones y el decomiso del ejemplar por parte de Profepa. Para evitar sanciones, las autoridades recomiendan verificar la procedencia legal antes de comprar un loro o perico y abstenerse de adquirir ejemplares sin los permisos correspondientes.
Además, la campaña de concientización de 2025 insiste en el mensaje: “No compres, no vendas, no encierres”, con el objetivo de frenar el tráfico ilegal de estas aves en el país.