Juan David Perdomo, un joven de 24 años y conocido por ser un excelente estudiante, cometió un asesinato brutal contra sus padres, José Luis Perdomo Hernández y Sonia Wehdeking Baños, en su hogar en Villavicencio, Colombia. El joven, quien había decidido mudarse con sus padres para apoyarlo en sus estudios, atacó a sus progenitores con un arma punzocortante, lo que provocó sus muertes. Tras el crimen, Juan Perdomo huyó en el carro familiar hacia Bogotá, pero fue capturado por la policía.
En su declaración, el joven confesó el asesinato sin mostrar remordimiento ni arrepentimiento, lo que sorprendió a las autoridades y a la familia de las víctimas. La frialdad con la que Perdomo abordó el crimen dejó perplejos a sus allegados y a la comunidad. La actitud del joven durante su detención reveló la gravedad del acto y dejó una sensación de desconcierto entre aquellos que conocían a la familia.
Este caso, que conmocionó a la sociedad colombiana, dejó a la familia de las víctimas devastada al descubrir que su hijo fue el responsable de tan espantoso crimen. La noticia de que el hijo consentido había matado a sus propios padres fue un golpe profundo, que evidenció una tragedia familiar difícil de comprender.