La familia de Hasia, una mujer de 66 años, encontró su cuerpo dentro del estómago de una pitón de 8 metros después de que desapareciera mientras caminaba de regreso a casa desde su trabajo en una plantación de caucho, en el Sur de Sulawesi, Indonesia.
El ataque ocurrió cuando la serpiente la sorprendió desde la maleza, sujetándola por una pierna y causándole la caída. Aunque intentó escapar, fue asfixiada y devorada por el reptil.
Su hijo, Nurdin, explicó que la familia comenzó a buscarla al no regresar por la tarde, y encontraron a la pitón con un bulto en el estómago. Tras abrirla, descubrieron el cuerpo de Hasia.
El jefe de policía local advirtió sobre el peligro de las pitones en la zona, cada vez más frecuente debido a la expansión de las plantaciones. Este incidente sigue a otro ocurrido el año pasado, cuando un agricultor fue devorado por una serpiente en circunstancias similares.