Colossal Biosciences, una empresa de biotecnología con sede en Dallas, ha llamado la atención recientemente al anunciar el nacimiento de tres ejemplares del “lobo terrible” (Canis dirus), una especie extinta desde hace más de 10 mil años. Este logro fue posible gracias a tecnologías de edición genética, células madre y gestación asistida en perras domésticas. Los cachorros, llamados Rómulo, Remo y Khaleesi, fueron creados a partir de ADN antiguo recuperado de fósiles.
Sin embargo, la comunidad científica ha reaccionado con escepticismo, ya que Colossal aún no ha publicado estudios revisados por expertos que validen sus resultados. Algunos especialistas señalan que estos ejemplares no son verdaderos lobos terribles, sino híbridos entre especies modernas y material genético antiguo. Este anuncio llega poco después de que la empresa presentará ratones con genes del mamut lanudo, otro de sus ambiciosos proyectos.
Colossal también trabaja en revivir otras especies extintas como el mamut lanudo (previsto para 2028), el tigre de Tasmania, el dodo y el rinoceronte blanco del norte. Fundada en 2021 por el genetista George Church y el empresario Ben Lamm, la compañía busca no solo traer de vuelta a estas especies, sino también contribuir a la restauración de ecosistemas y la conservación de animales en peligro de extinción.