Una madre en Nueva Jersey ha emprendido acciones legales contra una guardería tras descubrir que a su hija de dos años le faltaba una trenza cuando fue a recogerla. Aunque el centro infantil no encontró evidencia de que el cabello de la menor fuera arrancado, las imágenes compartidas por la familia muestran una zona sin cabello en el cuero cabelludo.
Videos de vigilancia muestran a la niña jugando con la trenza y a una maestra retirándole una prenda de la cabeza poco antes de que esta desapareciera. A pesar de la búsqueda, no se localizaron ni el mechón de cabello ni las horquillas.
La familia cuestiona principalmente la forma en que la institución manejó la situación, ya que no recibió una notificación inmediata ni explicaciones claras. Tras el incidente, la menor fue retirada del centro educativo y ha mostrado incomodidad cuando alguien se acerca a tocarle el cabello.