Las autoridades de Nuevo León le pusieron un alto a cinco sucursales de la cadena Paradise en la zona metropolitana de Monterrey, tras detectar que no contaban con los papeles en regla para vender productos con cannabidiol (CBD), aceite de cáñamo y cannabis. La suspensión fue ejecutada por la Secretaría de Salud estatal.
Estas tiendas ya habían sido advertidas por la COFEPRIS en febrero, pero al parecer no corrigieron los detalles legales, lo que derivó en el cierre temporal. Aunque son populares entre quienes buscan opciones naturales o relajantes, no tener la documentación sanitaria al día les costó caro.
Además del tema legal, se rumora que el caso tiene tintes políticos y que Paradise podría desaparecer del mapa en Nuevo León. Las controversias sobre la venta de productos con cannabis siguen dando de qué hablar, mientras los negocios del sector caminan en una delgada línea entre la regulación y el cierre total.