El trágico suceso ocurrió el pasado 20 de abril, cuando Alejandro Cortés, un joven de 20 años originario de Michigan, Estados Unidos, se encontraba de vacaciones en Cancún, Quintana Roo. Durante su visita a la Playa Chac Mool, ubicada en la Zona Hotelera, Alejandro ingresó al mar para auxiliar a una persona que estaba en riesgo debido al fuerte oleaje.
Algunas versiones manejan que la mujer a la que intentó salvar era su amiga, otras que era su pareja y otras que era una desconocida sin que hasta el momento se haya confirmado la versión real. Aunque logró poner a salvo a la mujer, él mismo no pudo salir del océano y fue arrastrado por la corriente.
A pesar de sus esfuerzos, se convirtió en víctima de un ataque de tiburones. Su cuerpo fue hallado horas más tarde por turistas, quienes alertaron a las autoridades. Los primeros informes indican que el joven fue devorado por la fauna marina, aunque su rostro permaneció intacto.
El incidente causó una gran movilización de los cuerpos de emergencia, quienes acordonaron la zona mientras los peritos de la Fiscalía General del Estado realizaban el levantamiento del cuerpo.
Alejandro Cortés fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia correspondiente. La noticia de su trágica muerte ha generado consternación, especialmente por su valiente intento de salvar a otro ser humano.