Tesla reporta una caída del 71% en sus ganancias, mientras enfrenta una disminución global en la demanda de sus autos eléctricos. La empresa registró un 20% menos de ingresos por automoción y una caída general del 9% en sus ingresos anuales. Esto ha intensificado la presión sobre Elon Musk, quien ha apostado por el lanzamiento de un servicio de robotaxis llamado Cybercab como clave para el futuro de la compañía. La promesa de millones de vehículos autónomos para el próximo año ha sido recibida con escepticismo por analistas y expertos.
Las controversias políticas que rodean a Musk también han generado un boicot a Tesla en Estados Unidos y Europa. Su cercanía al presidente Donald Trump y su participación en recortes presupuestarios federales han provocado protestas masivas. Musk ha respondido minimizando las críticas y sugiriendo que los manifestantes están motivados por intereses ocultos. Pese a ello, asegura que Tesla no está en crisis y ha pasado por momentos peores.
Tesla ahora compite directamente con empresas como Waymo (Google) y Zoox (Amazon), que ya ofrecen servicios de taxis autónomos. A pesar de las dudas sobre la viabilidad de sus plazos y tecnología, Musk insiste en que la autonomía total es el núcleo del valor de Tesla. El Cybercab comenzará a operar en Austin este verano sin requerir permisos adicionales debido a la regulación laxa en Texas, mientras que en California el proceso será más complejo. Aun así, los expertos advierten que lograr un servicio sin conductor implicará resolver muchos desafíos tecnológicos y operativos.