El futbolista ecuatoriano Jackson Rodríguez vivió una angustiante experiencia la noche del miércoles en Guayaquil, cuando su familia fue secuestrada en su propia casa. Durante la madrugada, un grupo de hombres enmascarados ingresó por la fuerza a su domicilio en el barrio Mucho Lote 2. Mientras su esposa y su hijo de cinco años eran secuestrados, el futbolista de 26 años, integrante del club Emelec, logró esconderse debajo de una cama para evitar ser capturado.
De acuerdo con las autoridades, los delincuentes buscaron inicialmente al futbolista y, al no localizarlo, optaron por llevarse a su esposa e hijo. El jugador fue testigo del secuestro desde una ventana de su vivienda, pero logró escapar al esconderse. Más tarde, elementos de la policía desplegaron un operativo que permitió rescatar a la esposa y al hijo del futbolista.
Este incidente ocurre en el contexto de una creciente ola de violencia en Ecuador, que llevó al gobierno a declarar el estado de emergencia en varias zonas del país, incluyendo la provincia de Guayas. Durante los primeros tres meses de este año, se reportaron más de 2.300 muertes violentas.