Erick, un menor de 13 años, murió durante un campamento organizado por una academia militar privada que operaba sin permisos oficiales, y cuyo personal lo habría sometido a agresiones físicas que derivaron en un paro cardiorespiratorio y estallamiento de vísceras, según revelaron los peritajes.
El adolescente había sido inscrito por su madre en la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc, ubicada en la colonia Santa María la Ribera de la Ciudad de México, la cual trasladó a los participantes a Cuautla, Morelos, donde se llevó a cabo el campamento.
A su regreso, la madre de Erick fue informada de su hospitalización por insolación, aunque posteriormente se confirmó su muerte y se identificaron huellas de tortura. Otros menores relataron abusos sistemáticos por parte de un sargento y una capitana.
La Secretaría de Educación Pública confirmó que la academia operaba de forma irregular y anunció inspecciones, mientras que las fiscalías de Morelos y Ciudad de México ya iniciaron investigaciones para esclarecer lo ocurrido y fincar responsabilidades.