La administración del presidente Donald Trump puso en marcha un plan que incentiva la salida voluntaria de migrantes mediante el ofrecimiento de mil dólares y el pago del vuelo hacia sus países de origen para los migrantes que decidan abandonar voluntariamente Estados Unidos, como parte de una estrategia para reducir los costos y la logística de las deportaciones forzadas.
A través de la aplicación CBP Home, los migrantes pueden notificar su salida y recibir este apoyo económico, además de quedar fuera de las prioridades inmediatas de detención por parte de las autoridades migratorias.
La estrategia, apoyada por una campaña visual que exhibe arrestos y deportaciones, busca desalentar la permanencia ilegal en el país, mientras ofrece la posibilidad de regresar de manera legal bajo ciertas condiciones para quienes elijan salir voluntariamente y cumplan con los requisitos definidos por las autoridades.