La muerte de Larissa Rodrigues, de 37 años, ha generado gran conmoción en Brasil tras descubrirse que podría haber sido víctima de un crimen relacionado con la infidelidad de su esposo, Luiz Antonio Garnica, un médico. Larissa comenzó a sospechar cuando halló objetos comprometedores en el auto de su marido, lo siguió y grabó entrando al edificio donde vivía la supuesta amante. Luego de confrontarlo, comenzó a sentirse mal físicamente, presentando vómitos y diarrea, situación que la llevó a depender de los cuidados de su suegra, quien le preparaba alimentos.
Poco después, Larissa murió en su hogar en Ribeirão Preto. La autopsia reveló lesiones en órganos vitales y la presencia de veneno para ratas y perdigones de plomo, lo que levantó sospechas de un posible envenenamiento. Testigos informaron que la suegra buscaba adquirir plomo días antes del fallecimiento, lo que apuntó a una posible planificación del crimen. Por ello, tanto el esposo como su madre fueron detenidos por su presunta implicación en la muerte.
Mientras tanto, las autoridades también investigan a la mujer con la que Luiz Antonio habría sido infiel, pues se analiza si tuvo alguna participación. El caso ha causado indignación social, no solo por la posible traición con consecuencias fatales, sino también por la implicación de miembros cercanos de la familia, generando exigencias de justicia y esclarecimiento completo de los hechos.