Las autoridades de Protección Civil de Nuevo León han lanzado una alerta debido a la llegada de la primera onda de calor del año, que impactará al estado entre el 13 y el 18 de mayo, con temperaturas que podrían alcanzar los 44 grados centígrados en algunas zonas del norte y oriente. Se prevé que a partir del 14 de mayo se intensifique el calor, especialmente por una baja presión que generará condiciones más extremas.
En este contexto, se hace un llamado a la ciudadanía para tomar precauciones y evitar afectaciones graves a la salud como golpes de calor o deshidratación. Las recomendaciones incluyen evitar actividades físicas al aire libre entre las 11:00 y las 17:00 horas, vestir ropa ligera y de colores claros, usar bloqueador solar, Protégerse del sol utilizando sombrero o sombrilla, y mantenerse bien hidratado con agua o bebidas que contengan electrolitos.
También se pide especial atención a las mascotas, procurando que permanezcan en espacios frescos y con sombra, que tengan agua limpia a su alcance y que no se les exponga al sol directo ni a temperaturas elevadas. Durante la temporada de calor de 2023, se registraron 102 muertes en el estado por causas relacionadas con golpes de calor y deshidratación, por lo que este año se busca evitar un escenario similar a través de la prevención.
Entre los síntomas de un golpe de calor se encuentran la temperatura corporal mayor a 40°C, piel enrojecida y seca, confusión, náuseas, respiración acelerada, convulsiones y pérdida del conocimiento. Si se presentan estos síntomas, es crucial actuar de inmediato llamando a los servicios de emergencia, mover a la persona a un lugar fresco, quitarle el exceso de ropa y aplicar compresas frías o agua en su cuerpo. Además, es importante evitar ofrecerle bebidas con cafeína, alcohol o extremadamente frías.