Dos pescadores mexicanos originarios de San Carlos, Baja California Sur, enfrentan cargos graves en Estados Unidos tras sobrevivir a la volcadura de una embarcación en la que presuntamente transportaban migrantes. Jesús Iván “N” y Julio César “N” fueron detenidos por la Patrulla Fronteriza luego del naufragio ocurrido el 5 de mayo cerca de la playa Torrey Pines, en San Diego, donde murieron tres de las 14 personas a bordo.
Las autoridades estadounidenses acusan a los jóvenes de tráfico de personas con resultado de muerte e introducción de extranjeros con fines de lucro, delitos que conllevan penas severas, incluida cadena perpetua, multas elevadas y, en casos extremos, la pena de muerte. La última comunicación con sus familias fue el 2 de mayo, días antes del accidente que los llevaría a ser procesados en territorio estadounidense.
Los familiares de los detenidos aseguran que ambos son pescadores sin antecedentes penales ni vínculos con el tráfico de personas. Han exigido justicia y apoyo por parte de las autoridades mexicanas, alegando que se trata de un malentendido. A pesar de intentar dialogar con el gobernador estatal, no obtuvieron respuesta y convocaron una marcha en San Carlos para el 15 de mayo, en busca de visibilidad y respaldo institucional.